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Biografía autorizada de Javier Aguilar:
Javier Aguilar nació en 1971 en la Ciudad Capital de Argentina como
cuarto hijo de los seis que llegó a tener su familia. Uno de sus
pasatiempos favoritos de niño, a parte del de jugar con rastis,
soldaditos y autitos, fue el de dibujar, arte que abandonó cuando su
maestra de primer grado insistió en que debía mejorar su letra.
Vivió la etapa del colegio católico y sólo de varones, como una
etapa de gran sinsentido y sufrimiento. Empezó a estudiar música a
los 12 años luego de una visita a una mega tienda de instrumentos
musicales con el colegio. En el sector de teclados y sintetizadores,
tuvo una visión y una sensación de verse trabajando entre estos en
el futuro. Compuso su primera canción al amor imposible en su época
de secundaria. Intentó estudios formales como administración de
empresas y publicidad sintiéndose desencontrado y desapasionado por
el tema. Luego de éstos comenzó a estudiar la carrera de pianista en
la Escuela Popular de Música del Sindicato Argentino de Músicos. Su
mayor y más profundo aprendizaje en está no fue en las materias más
comunes como las de piano y lenguaje musical, sino en la cátedra de
expresión corporal, materia supuestamente complementaria, en donde
tuvo los primeros descubrimientos del funcionamiento de sus
emociones y de su poder creativo. Esta materia estaba dirigida por
el profesor de teatro Adrián Porcel de Peralta, al que Javier sintió
como su primer maestro real. Se vio desencantado y confundido por la
educación académica del sistema tradicional de enseñanza, razón por
la que durante dos años comenzó a estudiar clases particulares de
piano y composición con Fernando Albinarrate, primer profesor de
piano con el que sintió verdadera conexión. Luego de estos volvió a
incorporarse con más conciencia a la misma escuela en donde comenzó.
De la estimulante experiencia en la cátedra de expresión corporal en
esta escuela surgió su primer grupo creativo con el cual realizaron
2 versiones del inmortal Fausto de Goethe, obra que presentaron en
varios teatros del circuito “under” de Buenos Aires. Javier compuso
la música original de éstas. Durante el mismo tiempo editó de forma
independiente su primer CD llamado “Sueño Azul”. Después de varias
experiencias laborales poco satisfactorias en administración y
ventas, comenzó a trabajar como músico acompañando en piano y
teclados a varios cantantes en restaurantes y fiestas. En el año
2000 se fue de aventuras musicales con uno de ellos a probar suerte
a Estados Unidos. Volvió de este viaje renovado por las experiencias
que allí vivió, que no tenían nada que ver con las expectativas con
las cuales se había ido. Quedó desencantado del sistema de vida de
esta sociedad occidental durante su estadía en la ciudad de Nueva
York, ciudad en donde se hizo consciente de la profunda soledad que
genera esta forma de vida moderna. Durante estos años compuso varias
canciones inspiradas en libros de transformación como “El Caballero
de la Armadura Oxidada”, “El Alquimista”, “La novena Revelación” y
el “Sendero del Mago”. Todas estas canciones más otros cantos
devocionales en versiones especiales, dieron cierre con los años al
CD “Alkhimia 2013-¡Despierta!”. A su vuelta de los Estados Unidos
tuvo una corta intervención de un año como maestro de música en dos
escuelas, experiencia que lo llevó a la conciencia de la inutilidad
del sistema educativo tradicional. Gracias a la insatisfacción y el
vacío que le produjeron éstas últimas experiencias comenzó prácticas
espirituales con mucho compromiso, como las técnicas de los Ishayas
y un Curso en Milagros, con las cuales tuvo grandes expansiones de
conciencia. Durante estos años comenzó a tener una nueva percepción
de la música al sentir que su canal de conexión con ésta había
crecido notoriamente con la expansión que le produjeron estas
prácticas. Aquí comenzaron a surgir composiciones espontáneas,
profundas y desde una forma despreocupada, con su compañero de
vuelos musicales Lucas Crawley. Las percepciones sobre Gailedúm y la
serie de Cds con este nombre comenzaron en esta etapa. Pocos años
después su relación con la música quedó opacada debido a la
insatisfacción que aún quedaba en su interior a pesar a de sus
prácticas espirituales. En el año 2004 comenzó a recibir
periódicamente una poderosa energía de despertar de conciencia
entregada con imposición de manos, llamada Bendición de Unidad o
Mukti Disksha (en sánscrito semilla de liberación). Esta energía, es
un revolucionario fenómeno de conciencia que comenzó en India, de
manos de Sri Kalki Baghaban y su esposa Amma, extendiéndose luego
casi por todo el mundo. Con esta sanación Javier comenzó un profundo
conocimiento del estado de su mente, vivencia que lo condujo a un
continuo despertar de su corazón y al descubrimiento y conexión con
su divinidad. Se enamoró de su actual novia y compañera de
despertares en los continuos encuentros expansivos de Diksha que
organizaba en esa época su actual amigo y conspirador de conciencia,
Pablo de la Iglesia. Diana Schifrin y Javier comenzaron a sentir la
afinidad y la sintonía de corazones y misiones personales y se
casaron en una íntima ceremonia celebrada sólo con amigos cercanos.
Retomó la música con más fuerza y consciente de su propósito después
de estas importantes experiencias. Junto con un pequeño y
comprometido grupo comenzaron la práctica de Un Curso de Milagros de
una forma muy intensa, en este tiempo abrieron un centro de práctica
permanente del curso en Buenos Aires. La experiencia de despertar se
le asentó de manera permanente en este tiempo, junto con la certeza
de su misión divina. Luego de este período, junto con su mujer
Diana, comenzaron la extensión de la experiencia de despertar de una
forma inclusiva de toda técnica y camino espiritual. El propósito de
esta extensión es la visión clara de que el despertar está
sucediendo contundentemente de forma masiva en todo el planeta. En
la actualidad se dedica a realizar encuentros y conciertos de
despertar con música y Gracia, a dar clases de piano y creatividad
musical, a componer y experimentar nuevas formas de hacer música y
conciertos con más naturalidad y conciencia, y a expandir, siempre
de nuevas formas, la Gracia que le fue entregada. Creó la radio por
Internet “Infinito”, espacio en donde puso la intensión de recuperar
la belleza de la música de todas las épocas en función del despertar
colectivo del corazón. Grabó en estos últimos años varios Cds de
música de relajación, energetización y expansión de conciencia en su
serie Gailedúm.
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